LINC
Lazarus, Inc. LLC, conocida como LINC!, como Lazarus Lift, y como LLIFT!
Las hordas de inmigrantes y la secularización rampante hacen que la mitad de la población no pille el chiste, mientras que la otra mitad se indigna. En cualquier caso, la cuota mensual de 250 pavos da como para pensarse lo del baneo.
Esta empresa es otra más de las que se lanzan al rescate de abonados en riesgo de muerte. Mezcla de ambulancias blindadas y guardaespaldas por minutos. Entran, rescatan, salen. Ya conoces el asunto. Estos tipos suelen emplear furgones. Si no lo consiguen, te devuelven hasta 12 cuotas. Si estabas cometiendo un delito, se lavan las manos (referencia que tampoco se suele entender). Si estabas cometiendo un delito y te sacan, es probable que te entreguen a la policía. O, peor, a los guardias de seguridad privada. Todo ello es una estrategia orientada a filtrar clientes y centrarse en el segmento residencial. Es decir, gente normal que no delinque y le preocupa su seguridad. La cobertura es válida sólo en situaciones cotidianas y en lugares declarados en tu póliza, como el trabajo, tu club, tu casa, el cole de tus hijos, el trayecto entre todos esos lugares, el supermercado, los barrios controlados…
LINC! tiene calculada con sus IAs la probabilidad de un asalto. En determinados umbrales, las cuotas son rentabilísimas porque la gente normal huye de los líos, mientras que los pandilleros, edgerunners y demás morralla… ya tú sabes.
Para abrirte tu póliza, LINC! te pide planos de tu casa, de tu trabajo, del colegio de tus hijos, de tu trayecto, de la casa de tu amante, de tu gimnasio… Los primeros días llevas una microcámara que filma tus rutinas. Así pueden planificar sus intervenciones. Cuando salta tu alerta de abonado, el equipo de intervención recibe planos y detalles de la localización donde te encuentras y un plan preestablecido que el jefe de equipo ajusta a su criterio. Además, como condición para la póliza, requieren que tengas alarma y sistemas anti intrusión en casa. Con tanta información confidencial, la base de datos de abonados de LINC! es una codiciada presa para los crackers.
Mantienen una flota de furgones desplegados con sus equipos y así cubren a sus abonados. Normalmente operan desde unas pequeñas bases donde el equipo hace guardias de 24 horas. En las horas de más probabilidad de incidentes, los equipos se despliegan en los puntos neurálgicos de la ciudad. Los furgones de LINC! aparcados en cualquier esquina son parte del paisaje cotidiano de muchos barrios moderados. El Ayuntamiento lo permite encantado porque tienen un efecto disuasorio y reforzador de la percepción de seguridad, aunque los equipos Lazarus no intervengan salvo que los llame un abonado, o salvo que alguien los ataque.
Ficha corporativa
Lazarus, Inc. LLC
- Origen: Estado Libre de Delaware.
- Accionista principal: Claudine Pool, 55%
- Tamaño: pequeño.
- Ámbito geográfico: operan actualmente en 12 ciudades, pero sólo en los distritos urbanos céntricos.
- Empleados: 20.000.
- Tropas: 70. Dedicados a la protección de sedes, y un equipo táctico que se emplea en represalias contundentes cuando alguna pandilla se ofende.
- Situación actual: el crecimiento del negocio está limitado por el segmento en el que actúa LINC!: gente de clase media que no se mete en líos. O, como señalan mordazmente algunos comentaristas, el segmento de clientes es “gente normal cuando no se mete en líos”. La consultora Pinnacle Insights menciona la presencia de LINC! en un área metropolitana como indicador de prosperidad de ese área metropolitana, ya que se puede inferir la existencia de una clase media suficientemente amplia que justifica la entrada de LINC! en la región.
- Se especula que a LINC! le interesa entrar en el negocio de los seguros de salud. Los analistas creen que la diversificación es necesaria, ya que la competencia en el mercado de asistencia es dura y hay empresas mejor posicionadas en imagen y cuenta de resultados. Las agencias de inversión recomiendan considerar a LINC! como un valor emergente que aún no está consolidado. De momento pegan fuerte, pero habrá que ver hasta dónde pegan.