Moneda y divisas
El dólar sigue siendo la moneda de curso legal. Sin embargo, es una divisa débil, y todo el que puede cobra en eurodólares (E$).
El Eurodólar es la moneda de prestigio. Los bienes de lujo, los productos y servicios aspiracionales se pagan en E$. Ejemplos: restaurantes caros, boutiques de moda, discotecas, bares, entradas de fútbol.
Los funcionarios, jueces, políticos y trabajadores pobres cobran en dólares. Los políticos se las ingenian para tener bonus y suplementos que se pagan en E$.
Como norma general, las cantidades que se manejan en el juego son E$, pero habrá ocasiones en que algunas cantidades importantes de dinero se paguen en moneda débil.
Además, circulan otras monedas. Desde rupias y pesos mexicanos, a dólares de Hong Kong. En algunos barrios, podrían no aceptarte dólares.
Tasas de cambio oficiales
| Moneda | Vendes 1 E$ | Compras 1 E$ |
|---|---|---|
| USD (Dólares USA) | 1,20 | 1,30 |
| JPY (Yenes) | 170 | 180 |
| CHF (Francos suizos) | 1.05 | 1.15 |
| GBP (Libras esterlinas) | 0.90 | 1.00 |
| RUB (Rublos) | 105 | 115 |
| TRY (Lira turca) | 32 | 38 |
| MXN (Peso mexicano) | 23 | 27 |
| BRL (Real brasileño) | 5,5 | 6,5 |
| HKD (Dólar de Hong Kong) | 9.2 | 10.4 |
| CNY (Remimbi chino*) | 8.5 | 9.5 |
| KRW (Won de Corea) | 1,500 | 1,700 |
| IDR (Rupia indonesia) | 18,000 | 20,000 |
Tasas de cambio en Hachodate, una franquicia de cambistas callejeros.
Economía dual y eurodolarización
En muchos entornos urbanos fragmentados, la economía se organiza en dos capas. La primera (formal, corporativa o de renta alta) opera con una divisa fuerte y relativamente estable (el eurodólar, E$) como unidad de cuenta y de liquidación. La segunda capa es la calle, pequeña empresa, y informalidad. Esa capa usa el dólar para el pago cotidiano. El resultado es una economía dual: contratos, salarios cualificados y precios “oficiales” en E$; menudeo y vueltas en moneda local.
La eurodolarización surge por tres factores recurrentes:
- Estabilidad y credibilidad: el E$ está vinculado a redes financieras transnacionales y a emisores con mayor capacidad de cumplir contratos; reduce la inflación percibida y el riesgo de devaluación.
- Integración comercial: proveedores y clientes externos cotizan en una moneda común; usar E$ minimiza costes de cobertura y fricciones de cambio.
- Contabilidad y control: empresas y administraciones necesitan precios comparables y auditables; una divisa fuerte simplifica balances, financiación y reporting.
Cómo se forman los tipos de cambio
Coexisten al menos dos referencias:
- Tipo oficial: el que publican bancos y cámaras de compensación. Se aplica en cuentas, nóminas, impuestos y transferencias.
- Tipo de calle: el que resulta de transacciones en efectivo fuera del circuito bancario. Incorpora prima por liquidez, riesgo legal y costes operativos (manejo de efectivo, seguridad, pérdidas). El tipo de calle es muy sensible a las sensaciones que hay en la calle, los rumores, la escasez efectiva. Son monedas que llegan con los inmigrantes, contrabando, "maletines". La escasez de una divisa pone nervioso al mercado.
La horquilla entre compra y venta es estrecha en el circuito formal y amplia en la calle. En contextos de tensión, el E$ adquiere prima de refugio: se paga por encima del oficial porque quien lo posee no necesita venderlo y quien lo necesita asume sobreprecio.
Por qué se aceptan tasas “abusivas”
Aunque los diferenciales parezcan elevados, se sostienen por varios mecanismos. La esencia es que el circuito legal no siempre conviene. Si no te importa pasar controles, pagar impuestos, explicar tus ingresos y dejar rastros que la Policía y las corporaciones puedan seguir, entonces el mercado regulado es tu amigo. Si por alguna razón quieres hacer transacciones sin dar explicaciones... las tasas de cambio de la calle te parecerán bien.
Prácticas habituales
- Precios en E$, vueltas en moneda local: es normal que pagues en E$ y te devuelvan las vueltas en dólares.
- Segmentación geográfica: en zonas corporativas predomina el tipo oficial; a poca distancia, la calle impone su propio precio.
- Discriminación por cliente: volumen, hora, relación previa y perfil de riesgo alteran el tipo aplicado.
- Mercado desregulado: cada tienda pueda aplicar las tasas de cambio que considere.
