Helix Fire
Fabricante de armamento, Helix Fire es proveedor del Ejército de EE.UU. y también opera ejércitos privados. En su catálogo hay armas cortas y largas, equipos de protección, armas pesadas y algunos misiles y vehículos.
En su diversificación de negocios, Helix es un rival de Cash Movers en el negocio de la seguridad privada. Helix asegura que son un challenger en el sector de servicios de seguridad, aunque la consultora Pinnacle Insights sitúa a Helix como un competidor de nicho y rebaja las expectativas. La polémica ha supuesto un incidente de relaciones institucionales. Helix amenazó con rescindir sus contratos con Pinnacle, mientras que Cash Movers anunció que doblaba la partida de adquisición de armas cortas en un contrato con Helix.
Más allá de la polémica, Helix dispone de fuerzas de mercenarios que operan como ejércitos en miniatura y pone a disposición de sus clientes. Sin embargo, el de los servicios militares con marca blanca es un mercado pequeño y dificultoso: hay una gran diferencia entre prestar soldados y actuar como fuerza policial privada, sector más lucrativo pero complejo y que se les resiste.
Dicen que ahora está buscando un especialista en seguridad privada para adquirirlo e integrar el conocimiento y procedimientos, un aprendizaje por adquisición empresarial. Se estima que podría servirles una compañía mediana de unos tres mil empleados en cuadros directivos y de gestión, y unos veinte mil efectivos parapoliciales.
El material de Helix tiene reputación de ser fiable. El Ejército es su principal cliente de armas cortas y largas y equipos de blindaje personal. Los resultados son tremendamente lucrativos. Sin embargo, a Helix le cuesta entrar en los contratos de armas pesadas del Pentágono. Sólo gana uno de cada ocho, un ratio injustificable.
Hace unos años, Helix adquirió el fabricante de blindados Marteens, incorporando a su catálogo varios tanques y vehículos de asalto. Y aunque ha vendido cientos de unidades en África, el Pentágono aún no ha comprado ningún vehículo. Los dos grandes concursos de vehículos blindados de esta generación los han ganado competidores. Por esa razón, el mercado percibe a Helix como un jugador de segunda. Una imagen injusta que perjudica a la corporación. A la acción bursátil le falta punch.
Ficha corporativa

Helix Fire
- Origen: EE.UU.
- Sede: Nueva York.
- Accionista principal: family office Harrington-Addison, 24%.
- Tamaño: Grande.
- Empleados: 250.000.
- Tropas: 40.000
- Operativos secretos: 1000
- Situación actual: siendo el segundo proveedor del Ejército, el segundo fabricante de armamento y el segundo operador de batallones mercenarios, la compañía está buscando un sector en el que ser la más importante. Hay debate en la familia Harrington-Addison: están los que prefieren reforzar la división de armamento comprando un fabricante aeroespacial para disponer de aviones en el catálogo, y los que prefieren insistir en el mercado de la seguridad. El problema: que no hay compañías de tamaño medio para comprar y crecer rápidamente, y el tiempo se acaba. En un año se agotarán los recursos de caja y surgirá una complicada crisis. Y tienen cuarenta mil empleados armados hasta los dientes. Lo más humillante de todo es que este asunto se comenta abiertamente en todo el país. Los analistas lo airean y llega hasta oídos de gente corriente como tú. Es un culebrón.
- Percepción pública: eficiente, segundón.
En EE.UU.
Helix tiene dos divisiones: fuerza e industrial. Por expreso deseo de la familia Harrington-Adison, las tropas privadas no operan en territorio de EE.UU., aunque sí se entrenan y están acantonadas en el territorio continental.
Las fábricas están repartidas por todo el territorio y son una importante fuente de empleo. Los diferentes gobiernos locales compiten por atrae a Helix.