Night City fue un proyecto urbanístico capturado por las mafias, hasta que las corporaciones desplazaron a esas mafias y pusieron un ayuntamiento títere. Durante un par de legislaturas municipales, el alcalde y los concejales fueron puestos a dedo, no hubo votación.

Esta solución no resultó duradera, por dos razones: es difícil de llegar a un acuerdo sobre quién manda, y las ciudades son demasiado caras. A las corporaciones les gusta hacer dinero y manipular en la sombra. Gestionar un negocio deficitario como una ciudad va en contra de la naturaleza empresarial. En los negocios, cuando una división de la empresa pierde dinero, esta es reducida, transformada, cerrada o vendida.

Con sus barrios segregados, su fiscalidad eliminada y una legislación a medida, las corporaciones se retiraron a un segundo plano, dejando que la política gobernase la parte de la ciudad que no les interesa. Este movimiento, que se produjo en casi todo el mundo más o menos a la vez, evitó la llamada segunda guerra corporativa.

En el caso de Night City, Arasaka es la corporación más importante, y por ende elegía al alcalde. Sin embargo, su tamaño y preponderancia traían más complicaciones que beneficios. Las otras corporaciones localmente importantes (Biotechnica, Cash Movers, Militech, EBM...) se oponían al mandato de Arasaka, utilizando las medidas de presión clásicas: no renovar contratos. Arasaka se encontraba


Ayuntamientos

La mayoría de la población se concentra en un puñado de grandes ciudades próximas a la costa y los grandes ríos navegables, y el interior se desertifica. En estas circunstancias, el poder público con el que la mayoría de la gente tiene contacto es con su ayuntamiento.

Muchas ciudades fueron intervenidas por las corporaciones. Sin embargo, los acuerdos comerciales, la