Los Enclaves corporativos son territorios propiedad de una corporación dentro de un Estado en los que ese Estado no tiene jurisdicción, la policía normalmente no puede entrar en esos territorios y la Justicia normalmente no interviene. En la práctica, son como pequeños países donde la corporación hace a su antojo e incluso puede juzgar y condenar personas a muerte.

Estos lugares están regidos por las Leyes corporativas.

Normalmente, los enclaves corporativos son de tres tipos:

  • Barrios corporativos, zonas residenciales dedicadas para trabajadores de la corporación. A menudo integrados con sus propias zonas industriales. Los empleados no son dueños de la vivienda, sino inquilinos que dejan de ser vecinos cuando dejan de ser empleados de esa compañía.
  • Complejos corporativos, zonas industriales y con servicios logísticos como puertos, aeropuertos, talleres, almacenes.
  • Complejos militares, zonas donde se acuartelan y entrenan efectivos paramilitares de las corporaciones. Pueden incluir academias, campos de tiro, servicios logísticos y almacenes.
  • Edificios singulares. Típicamente las torres corporativas en el centro de la ciudad. Ocasionalmente, oficinas y pequeñas instalaciones.

Las franquicias no son enclaves, sino urbanizaciones gestionadas por una corporación que ofrece un servicio a quien quiera contratarlo, sea o no trabajador de la corporación. Son accesibles a la policía y los delitos que allá ocurren son juzgados por el sistema judicial del Estado.