Estar al día con la Ley
Esta información es específica para California del Norte, pero puedes dar por hecho que en otros Estados será similar.
Vale, quieres evitar problemas pero tampoco hacer el primo.
Impuestos
Artículo principal: Fiscalidad de California del Norte.
El tipo impositivo común es del 41%, con dos tramos. Tus primeros 150.000 $ anuales pagan ese 41%. Lo que pase de 150K es todo para ti. La mayoría de corporaciones no paga impuestos, pero los empleados de corporaciones sí que pagan. Los empleadores retienen los impuestos de tu sueldo y los pagan al fisco en tu nombre.
Presentar la declaración de la renta es muy fácil. No hay nada que desgrave. Es un sistema eficiente, frío y barato.
Además de la renta, pagas otros impuestos indirectos que se detallan aquí: Fiscalidad de California del Norte. Pero si no te apetece leértelo, la idea es que buscan cualquier excusa para sacarte pasta. Desde el combustible a las armas, pasando por las herencias. Y, por supuesto, las multas.
No pagar impuestos
Puedes intentarlo. Sale caro. Hay una probabilidad de que te pillen, incluso con el fixer más talentoso gestionando tus cosas. Y no, no conoces la probabilidad. La idea es que te puede salir más caro no pagar que pagar. Tú sabrás.
Hackear
Hay packs con el servicio completo. Si sabes moverte, encontrarás proveedores que se ocupan del llave en mano: sobornos, netrunners, papeles limpios, rastros bancarios y certificados buenos. El problema es que la sofisticación requerida es más cara que los impuestos que vas a pagar. Además, el mismo proveedor puede extorsionarte. Salvo que necesites una solución temporal o estés tapando algo mayor, lo más barato es que pagues.
Armas
Artículo principal: Arma no registrada o robada.
Las armas son legales siempre que las compres a un vendedor registrado, y que no sean militares o restringidas. Como parte del precio del arma, pagas un seguro de responsabilidad. Si te pillan con un arma ilegal, más te vale que tengas una buena explicación, o podrías terminar en la vía rápida.
Las armas legales se registran. Es conveniente que tu arma lleve una cámara que se active cuando desenfundas. Puede constituir una prueba en tu defensa. Si te roban el arma, es tu responsabilidad. Debes denunciarlo cuanto antes.
Ten en cuenta que hay un agravante por tener un arma demasiado potente que no puedas custodiar. Igualmente, si usas un lanzagranadas y rompes cosas y provocas daños colaterales puede que tengas que pagar indemnizaciones.
Armas ilegales
Ojo con lo que compras. Más te vale que sea nuevo, a estrenar.
Las armas no registradas son caras. Valen más, y además conviene que, una vez las uses, las tires. Así que operar sin registro es intensivo en cash.
Drogas
Al igual que con las armas, el concepto esencial es tu responsabilidad. Toma lo que quieras, pero si ya sabes cómo te pones, para qué te metes. Es decir, las circunstancias eximentes son escasas.
Por no mencionar los impuestos sobre drogas legales. Es decir, "las drogas están bien mientras pagues impuestos y no des problemas".
Las viejas drogas fueron desplazadas por los caprichos a medida de las boutiques de ingeniería genética. Toda clase de delicias sin efectos secundarios. Problema: son caras de narices. Así que hay un montón de gente comprando cosas cocinadas en cualquier cuartucho o improvisando mezclas en bolsas del supermercado.
Las autoridades persiguen activamente las drogas ilegales. Los tipos del Tesoro suelen perseguir las drogas legales que evaden impuestos: importaciones no declaradas, venta bajo mano, etc. El NCPD suele perseguir los grandes laboratorios y cargamentos de precursores. Nadie presta atención a los pequeños cocineros ilegales, pero eso implica también que si los tirotean a nadie le preocupa...
Drogas legales
Todas aquellas que puedas comprar en un laboratorio certificado por el Estado, a poder ser diseñadas teniendo en cuenta tu genética, es decir, a medida para ti. Son caras de narices.
Drogas peligrosas
Las que encuentras por la calle: endorfinas, smash (alcohol con algún aditivo), cris, sintecoca... Todas tienen efectos secundarios muy rápidos y son esencialmente peligrosas. Las atenuantes por consumo de drogas ilegales prácticamente no existen, sino todo lo contrario: son agravantes. Porque esta es la tierra de la libertad, y la libertad conlleva responsabilidad. Suponemos que lo pillas.
Potenciarte
Puedes conseguir bonus. Pero si algo sale mal jugará en tu contra como agravante. Tú misma.
Quincalla
¿Quieres curiosear el catálogo básico? Prueba a equiparte y ver los bonos que consigues.
Ya te lo imaginaste: ponte lo que quieras. Mientras pagues impuestos y seas responsable...
Hay excepciones. Los destripadores y cosas muy contundentes son ilegales y la poli abre fuego nada más verlos.
Algunos aceleradores implican alevosía, un agravante en caso de delito. Algunos potenciadores como ciberojos con cámaras y micros pueden considerarse como invasivos de la privacidad. O peor, como espionaje corporativo según el contexto. Pero tranquilidad: mucha gente está equipada y no pasa nada. La mayoría de fabricantes tiene modelos homologados que están aceptados en la mayoría de sitios. Simplemente, avisa en el control, y allí sabrán lo que hacer.
Clínicas negras
Hay un montón de matasanos ejerciendo en Night City Sur. Como siempre: tú sabrás.
Esconder y camuflar implantes ilegales es un agravante. Intentar engañar a un operador de escáner es un delito. ¿Lo ves? Van a por ti.
Derecho de admisión
Por supuesto que hay un derecho de admisión. Es una de las grandes conquistas sociales. Cualquiera puede pedirte que dejes tus armas en la puerta, que apagues tus implantes, que te coloques un chip inhibidor que te dan, que pases por un escáner, que te sometas a un test de sobriedad o de drogas.
Puedes negarte: no entras y ya está.
Cómo funcionan los chips inhibidores de implantes
Se supone que, porque eres una persona normal y de ley, llevas un ciberimplante comercial homologado y común. Ese implante está catalogado y admite un chip inhibidor igualmente homologado y certificado por el fabricante de tu implante. Tu anfitrión te entrega un chip, te lo colocas en tu zócalo, el chip y el implante intercambian credenciales, se reconocen mutuamente y el implante se apaga o se atenúa.
Esa es la teoría. ¿Puedes pillarte algo? Rara vez. Los implantes son bastante seguros y no admiten cualquier cosa; no corren ningún software externo salvo si entran en modo mantenimiento, y ese modo no se activa desde fuera. El propio zócalo es un cortafuegos. El chip es más como la pestaña que mueves en una tarjeta de memoria para que no se pueda escribir encima. O como el agujero que taladrabas en un disco de tres y medio para subirle la densidad. No hace otra cosa que decirle al implante que se apague.
Pero no deberías fiarte cuando cinco tipos tochados del Maelström te prometen que tu chip ha inhibido sus troceadores. Esa gente nunca lleva implantes vainilla. Usa tu sentido común.