Inmigración en NorCal
Este artículo se refiere a la inmigración en California del Norte. La situación es muy similar en todo NUSA, así que puedes considerar esto como una base común.
Quiénes son
Se calcula que uno de cada cuatro habitantes de NorCal son ilegales sin registrar. Casi cinco millones. Gente que ha llegado al Estado y se mantiene por debajo del radar. La mayoría son refugiados climáticos, gente que escapó de catástrofes y guerras, de la desertización del medio oeste, de las plagas, de los abusos corporativos en las llanuras agrícolas, del aumento del nivel del mar, de la inseguridad en el interior y de las guerras en centroamérica.
Cómo llegan hasta NorCal
Las vías son numerosas. La desaparición de EE.UU. ocurrió con rapidez y en un momento de recorte presupuestario. Las fronteras surgieron de repente sin que hubiera nadie para vigilarlas en un país en que nunca en 200 años había tenido aduanas internas. En 2002, cuando California se independizó, había un millón de inmigrantes ilegales. El año de la independencia entraría otro millón fácilmente. Con la segunda secesión de 2012, entraría un millón más desde California del Sur.
El resto ha ido llegando por goteo. En la actualidad, los nómadas, los indios y algunos operadores traen y llevan gente por caminos misteriosos. Es un flujo regular, y a veces peligroso porque también hay redes de trata de personas.
Las corporaciones también traen y llevan gente sin rendir cuentas, a veces a miles, para sus proyectos. En cualquier caso son un actor menor.
Por qué no se registran
Por una variedad de razones. Desconocimiento, miedo, falta de dinero, desconfianza. El principal problema: ese 41% de impuesto de la renta que disuade.
Muchas, una minoría importante, de estas personas son fugitivas de otros Estados: si se registraran, atraerían la atención de cazarrecompensas. La mayoría subsiste en la economía informal de lugares como Night City Sur. La voladura de la unión y el encogimiento del Estado hace que el sistema de justicia vaya lento y las extradiciones sean costosas. Generalmente el sistema prioriza las extradiciones. Si tienes poca cosa, no se molestarán. Pero nunca sabes qué puede hacer un cazarrecompensas si alguien tiene cuentas pendientes contigo.
En general es posible vivir en NorCal sin tener contacto con el Sistema. Hay muchas opciones: nomadismo, reservas indias, suburbios, o las fallidas arcologías en las que pueden vivir entre diez mil y cien mil personas que nunca bajan a la calle. Hay gente que vive en las azoteas, por ejemplo, y no pisa la calle para evitar al NCPD. Hay trabajos de todo tipo, muchos dignos y legales excepto por el detalle de la economía sumergida. Circula suficiente dinero en papel de países tan lejanos como Indonesia o Turquía como para sostener una economía callejera paralela.
Agentes de créditos al consumo como Lip pueden hacer de testaferro y permitir que poseas un coche y una casa. Tienes identidades disponibles en el mercado negro, los carnés son baratos. Hay mil opciones para no pasar por el Sistema.
Qué hace el Estado
Por un lado, al Estado le interesa retener población. La natalidad está en declive, la gente no tiene hijos, hay demasiada incertidumbre. Las autoridades intentan que la gente que trabaja se arraigue.
Si no tienes una tarjeta de identidad y la poli te detiene, seguramente te censen y te multarán. Esa multa tiene un carácter recaudatorio y suele ser requisitoria. Te quitarán algo que tengas. Después, ya que estarás legalizado, te dejarán en paz. Y censado.
Residir ilegalmente es una falta administrativa. Pueden perdonarte la multa si te empadronas y pagas impuestos. Las ciudades reciben dinero del Estado en función de los habitantes declarados, así que les interesa que te empadrones para pagar el agua, el alumbrado público y las carreteras. Aunque jamás pises la calle, tu comida, tus balas y tus drogas llegan por carretera y hay que pagar ese asfaltado.
Y, sin embargo
Aunque vaya en contra del interés del Estado, a veces el populismo empuja hacia arriba algún político oportunista. Los típicos que señalan al inmigrante como el culpable de algo. Es preciso tener las orejas abiertas para anticiparse a los problemas.
El problema general
Los Estados modernos de NUSA se enfrentan a un problema extendido por el mundo. El calentamiento global, la subida del mar, la desertización y los desastres ambientales han provocado grandes movimientos migratorios. Hay un descenso de población. Ese descenso no es uniforme. Mientras algunos territorios como California del Sur tienen un exceso de población, otros territorios se han vaciado de gente. California del Norte está en una situación intermedia. Su exceso de población no es tan grave, pero contempla cómo SoCal tiene una población el doble de grande.
La automatización del trabajo ha dejado grandes masas de prescindibles, gente cuyo trabajo no es necesario, que requiere servicios municipales que no encuentran presupuesto. Sin embargo, los estados medianos y pequeños ven cómo otros estados crecen y se agigantan.
En el fondo, en los cálculos siempre pesa usar la población como arma. Ya sea por su utilidad para nutrir ejércitos, ideologías, o estrategias híbridas, nadie quiere perder población. Algunos lo refieren como el Estanque, ese reservorio de prescindibles que, de momento se les deja estar mientras no cuesten. Porque algún día podrían ser de utilidad.