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Delaware

De Sanbox de Cyberpunk 2020

El Estado Libre de Delaware se separó de la Union en 2003. A diferencia de California o Alaska, Delaware no se independizó mediante una ruptura abrupta, ni tampoco creó su propio ejército como Texas.

La capital es Wilmington. La población es reducida. No tiene ejército propio relevante, pero su fuerza policial tiene fama de eficiente. Hay una base aérea de la USAF en Dover Air Force Base.

Delaware ("Estado Libre de Delaware, asociado". Véase aclaración en el apartado de #Historia).

  • Capital: Wilmington.
  • Ciudades: ninguna de importancia.
  • Población: 450.000 habitantes.
  • Industria: finanzas (85% del PIB). Una refinería estratégica.

Historia

En los siglos XIX y XX, Delaware concentró numerosas industrias químicas, llegando a ser denominada "capital química del mundo". En la segunda mitad del XX, el pequeño tamaño del Estado no pudo sostener la demanda energética, de infraestructuras y mano de obra, por lo que muchas empresas se trasladaron a otros Estados dejando las sedes institucionales en Delaware. La crisis industrial provocó la búsqueda de nuevos sectores productivos, apareciendo entonces los servicios jurídicos y la radicación de empresas.

Delaware redefinió su relación con la Federación en 2003, en el mismo ciclo de fragmentación que llevó a California y Alaska a secesionarse y a Texas a declararse república. Delaware había planificado su salida como un movimiento defensivo frente a la descomposición de la Unión y los movimientos populistas en el Gobierno Federal, pero prefirió esperar a que otros Estados diesen el primer paso como parte de su estrategia de marketing: Delaware se define como una nación seria y rigurosa para los negocios. Dispone de un sistema judicial especializado en derecho corporativo, un registro de empresas con décadas de precedentes, y más personas jurídicas domiciliadas en su territorio que en cualquier otro Estado de la vieja Unión.

Delaware pactó su independencia con el Gobierno Federal. La Unión permitió la salida sin traumas a cambio de que Delaware aceptase seguir financiando el US Army y permitir la existencia de bases militares de la Unión, junto con la firma de convenios para la colaboración en áreas de Justicia (es decir, operación del FBI y los Marshals). El nombre oficial del Estado es "Estado Libre de Delaware, asociado", según se pactó con el Gobierno Federal, pero instituciones y clase política obvian sistemáticamente la coletilla "asociado".

Sus tribunales de cancillería, sin jurado y con jueces especializados, se convirtieron en el activo más valioso del estado. Cualquier corporación que necesitara resolver un litigio de accionistas, estructurar una fusión o custodiar su sede legal tenía un motivo concreto para seguir domiciliada en Delaware.

Economía

Delaware vive de exportar estructura y tranquilidad jurídica. Su ingreso principal son las tasas anuales de franquicia y los honorarios de registro que pagan las entidades domiciliadas en su territorio, muchas de las cuales no tienen ninguna presencia física en el estado.

En un entorno donde el caos es la norma, Delaware ofrece algo escaso: certeza. Los contratos firmados bajo ley de Delaware son predecibles. Las sentencias de sus tribunales tienen peso. Eso tiene precio, y las corporaciones lo pagan.

El estado mantiene también un régimen de información escueto sobre titularidades reales. Con el FBI muy limitado en su actividad y los US Marshal operando por convenios, nadie tiene fuerza suficiente para exigir otra cosa.

La refinería

Hay una planta petrolífera en la Bahía de Delaware que tiene valor estratégico. Es propiedad de una corporación saudí. Situada en el pequeño asentamiento de Delaware City, proporciona queroseno para aviación militar, fueloil para grandes buques, y petroquímicos a partir de crudos sulfurosos y pesados. La aparición de los biocombustibles ha reducido el uso de gasolinas, pero sigue habiendo nichos, además de los plásticos provenientes del petróleo. La planta adquirió importancia antes de la secesión, cuando fue destruida la petroquímica de Philadelphia.

Posición en el mapa de poder corporativo

Su neutralidad es deliberada y es su principal producto: es la jurisdicción de creación de empresas de cualquier bando sin comprometerse con ninguno.

Su vulnerabilidad principal es que no ejecuta sus propias sentencias fuera de su territorio. Para que un fallo de sus tribunales tenga efecto en otro estado, necesita que ese estado coopere, o que la corporación beneficiada tenga músculo para hacerlo cumplir por su cuenta.

En la práctica

Para la mayoría de la gente, Delaware es un nombre en un papel. Aparece en los contratos, en las fichas corporativas, en las cláusulas de arbitraje. Muy poca gente vive allí. Muchas corporaciones, formalmente, son de allí.

La ciudad de Wilmington tiene el aspecto funcional y algo apagado de una capital administrativa que nunca fue otra cosa. Buenos despachos de abogados, restaurantes decentes, seguridad privada competente. Nada que ver con el caos del Midwest ni con el subidón de energía de Night City.

Problemas

Muchas corporaciones mantienen una oficina representativa en Delaware. La cantidad de negociaciones y asuntos que se tratan lo justifica. La presencia de efectivos clandestinos de muchas corporaciones es notable. Delaware ha sido escenario de muchos incidentes, extracciones, y asesinatos selectivos.

El litoral relativamente llano y poco elevado de la región es muy sensible a la subida del mar. Amplias zonas han sido abandonadas y Dover, la antigua capital situada en el interior, sufre de frecuentes desbordamientos del río St Jones que obligaron a trasladar la capitalidad a Wilmington.

Gran parte del antiguo suelo industrial está altamente contaminado con niveles considerados "perpetuamente tóxicos" que la subida del nivel del mar propaga lentamente por el territorio.